A veces me pregunto ¿ cuándo habrá una tregua ?
Entre tanto disparate, locura desenfrenada, violencia , opresión y un largo
etc... uno a veces desea tranquilidad , paz y poder hablar con amigos.
Unos espacios que hoy están siendo sustituídos por borracheras en
los suburbios, catarsis contínuas de la plebe, justificaciones a lo sumo
haciendo algo humanitario y poco o nada más.
Puede que haya protestas buscando un mundo justo pero no
se terminan de producir cambios en la conciencia.
Es decir , al día siguiente se levanta el personal y se comporta
como si no pasara nada, con sus manías, compitiendo con el vecino,
molestando, criticando y acusando.
¡ Cuántos jueces han salido en los últimos tiempos !
Hoy estamos en un momento donde el cambio tiene que ser desde
adentro , está muy bien que uno denuncie situaciones muy injustas
que se viven pero tiene que estar eso acompañado por una búsqueda
espiritual profunda.
De lo contrario se vuelve a la misma: al sin sentido, a la apatía, a la
desconfianza y al individualismo.
El ser humano en su conjunto tiene el deber de cambiar, de aspirar a
ser un ser iluminado y con sentido.
De lo contrario , ¿ a qué hemos venido ?
Para salir del anonimato en el que nos han metido hace falta mucho
y ponerle mucho de sí y en ese esfuerzo de cambio mental nos
encontraremos y nos veremos como seres humanos de verdad,
valientes y solidarios.
La guerra de unos contra otros hace tiempo que está servida en
bandeja de plata y no sólo se orquesta a miles de kms sino en
nuestros barrios, en nuestras ciudades , en nuestra propias
familias y dentro nuestro cuando nos tratamos violentamente
a nosotros mismos.
La única diferencia externa de las guerras es que en algunos
lugares es con la fuerza de las armas y en otras es guerra
psicológica.
Para salir hay que dar , de lo contrario la misma mezquindad que
hemos construído nos explotará en las narices.
Nada más por hoy amigos. Esperando como siempre que la
película cambie de guión os envío un abrazo.








