Diego Fierro Rodríguez

Hay numerosos jugadores de fútbol cuyos contratos terminan el día 30 de junio. El problema es que, debido al coronavirus, las principales ligar europeas se han suspendido y terminarán sus partidos a finales del verano. Dadas las circunstancias, no se sabe con certeza qué es lo que puede llegar a ocurrir.

 

La inseguridad jurídica generada por la situación en lo que respecta a los contratos de futbolistas no constituye un problema esencial, aunque si que sirve como caso práctico para comprobar la incidencia del Covid-19 en los contratos de tracto sucesivo. No obstante, existe una regulación suficiente para resolver la cuestión.

El artículo 6 del Real Decreto 1006/1985, de 26 de junio, por el que se regula la relación laboral especial de los deportistas profesionales, permite que los equipos de fútbol puedan pactar con sus futbolistas una prórroga de los contratos, ya que el precepto indica que “La relación laboral especial de los deportistas profesionales será siempre de duración determinada, pudiendo producirse la contratación por tiempo cierto o para la realización de un número de actuaciones deportivas que constituyan en conjunto una unidad claramente determinable o identificable en el ámbito de la correspondiente práctica deportiva”, pero “Podrán producirse prórrogas del contrato, igualmente para una duración determinada, mediante sucesivos acuerdos al vencimiento del término originalmente pactado”. Además hay que tener presente que “Solamente si un convenio colectivo así lo estableciere podrá acordarse en los contratos individuales un sistema de prórrogas diferente del anterior, que en todo caso se ajustará a las condiciones establecidas en el convenio”, pero no hay especialidades para los futbolistas según el artículo 14 del Convenio colectivo para la actividad de fútbol profesional.

Por las reglas expuestas, es posible pactar prórrogas, aunque tampoco sería una locura que el Gobierno aprobara un decreto-ley por la situación para imponer una prórroga automática hasta septiembre, aprovechando la gran cantidad de normas que se están aprobado.