Boris pierde… pero no mucho, en unas elecciones locales en Reino Unido cuyo modelo podríamos copiar

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Opinión 07 Mayo 2022 156 Votos Correo electrónico Imprimir
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Las elecciones locales son el banco de pruebas del sistema británico, y esta semana hemos tenido que pasar por las urnas los ciudadanos en Reino Unido.

Estas son para muchos las únicas elecciones en las que podemos votar fácilmente en el presente ya que con el voto rogado votar en elecciones de nuestro país se hace muy difícil.

Estas elecciones locales difieren mucho de los que vemos en España en cualquiera de los comicios.

Lo que más choca a los que venimos de países como España es el hecho de que para votar no pidan ningún tipo de prueba de quien eres, y solo dando el nombre y dirección se permita participar a todo el mundo que está registrado con el ayuntamiento (en el electoral roll). La página web del gobierno explica que si vives en Inglaterra, Gales o Escocia no necesitas llevar ninguna identificación.

El segundo aspecto que parece extraño es el tener a algunos de los candidatos llamando a las puertas de las casas para hacer campaña por su candidatura. Esta es una apuesta arriesgada y valiente y ayuda a que por lo menos tengas la posibilidad de conocer a quien te va a representar por tu barrio.

¿Se imaginan que los elegibles a concejales tuvieran que ir hablando con muchos de sus electores potenciales cara a cara en España?

Las elecciones locales en Reino Unido permiten que en una papeleta con el nombre de todas las personas candidatas elijas a varios que no tienen porque ser de un mismo partido político, y es fácil que combines en tu elección los nombres de candidatos de partidos minoritarios.

En España para los ayuntamientos se presentan listas de partidos y no personas, y por desgracia, solo puedes elegir a los futuros concejales a través de una lista única.

Puede haber concejales que se hayan ganado seguir o llegar al puesto y otros que no, pero no tienes poder de elección por quien va o no. El orden lo establecen los partidos políticos y según te deban favores o seas más o menos histórico en el partido, así tendrás más o menos opción de asegurarte un sueldo durante 4 años.

Los días de reflexión en una democracia como la britanica no existen como tal y el nivel de violencia verbal entre candidatos no es común. La crispación continua de España no existe en el ámbito local británico.

Es difícil con el sistema de elección, que muchas alcaldías o barrios cambien de mano y cuando sucede en gran número suele ser una señal de que el apoyo al gobierno está disminuyendo. Hay barrios y ayuntamientos en los que el mismo partido lleva décadas en el poder y en mi ciudad, Leeds, Labour gana continuamente desde 1980.

Hay otro factor que es muy diferente a lo que hemos vivido en España y este es que muchas veces no es tan fácil reconocer a los representantes en los ayuntamientos ya que a no ser que sea un Sadiq Khan (alcalde de Londres) o Andy Burnham (alcalde de Manchester), la relevancia mediática de los políticos locales no llega a la que se le da a alguna y alguno de los virreyes que tenemos en algunas alcaldías españolas.

La relevancia política y mediática que se gana en los ayuntamientos ayuda a veces a dar el impulso para el salto al nivel nacional, y por ejemplo, Boris Johnson pasó antes por la alcaldía de Londres entre 2008 y 2016, siendo el alcalde de la ciudad durante los juegos olímpicos de 2012.

Pero a veces el pasar a ser candidato a la alcaldía es un paso hacia atrás. Así podría considerarse que fue lo que sucedió al alcalde de Manchester, Andy Burnham tras intentar por dos veces llegar al liderazgo del partido laboralista en 2010 perdiendo ante Ed Miliband, y en 2015 quedando segundo tras Jeremy Corbyn.

Estas derrotas le llevaron a aceptar el 5 de mayo de 2016 ser candidato al ayuntamiento de Manchester, donde fue elegido alcalde en 2017.

Las elecciones del jueves 5 de mayo van a ser de nuevo el objeto de un ejercicio de malabarismo político en el que todos los partidos seguramente nos dirán que han salido ganado.

Los conservadores han perdido asientos y ayuntamientos, pero quizás no todos los que podrían ser dado el estado lamentable del partido de Boris Johnson, que se mete de charco en charco semanalmente.

Los laboristas han ganado varias plazas importantes en Londres, como por ejemplo Westminster que era conservadora desde 1964, o Barnet que lo han ganado por primera vez en su historia. Fuera de Londres el incremento de votos y las victorias locales no son en un número que amenace a la mayoría conservadora en el Parlamento. Sí se recuperarían varias decenas de asientos para el partido de Keir Starmer pero no superaría nunca al número de representantes del partido del gobierno.

Los ganadores en términos relativos serían los liberal-demócratas ganando un 20% de asientos mas que en las anteriores elecciones locales, y los Verdes que incrementan su representación en mas del doble de sus asientos previos.

El castigo electoral está claro pero no hace temblar las estructuras del partido conservador.

Solo aquellos afectados de manera personal y que han perdido su asiento (y su sueldo) los próximos 4 años, han levantado la voz y han criticado abiertamente al líder de si partido culpándolo de estos resultados…pero esto no va a provocar ningún cambio a una posición cómoda con distancia holgada respecto a la oposición.

El sistema electoral español para las elecciones generales, desde mi punto de vista, es mejor que el británico ya que permite que haya muchos más puntos de vista a tener en cuenta que las de los partidos mayoritarios, pero ya me gustaría que en las elecciones locales se pudiera elegir por barrio y a la carta, pudiendo votar solo por aquellas personas que mejor representan y defienden a la ciudadanía.

Las necesidades de Vallecas no son las mismas que las del barrio de Salamanca…pero bueno Madrid “is different”.

David Casarejos       
 
 Presidente del Consejo de Residentes del centro de Reino Unido
 
Consejero por Reino Unido en el Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior