Artículo Periodístico 2.954º: “El hambre de los dioses”.

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jmm caminero 30 Marzo 2022 183 Votos Correo electrónico Imprimir
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La cuestión durante milenios ha sido si lo sagrado, dios, dioses, numen, lo trascendental con mayúsculas y, todo lo que eso lleva consigo es real o no lo es. 

Eugenio Trías Sagnier (1942-2013) publicó un artículo con el mismo título El hambre de los dioses, en homenaje y recuerdo de su amigo y filósofo Alberto Cardín, en La Vanguardia, el día 12 de julio de 1994. 

No es necesario recordar que el fenómeno religioso o el hecho religioso o la fenomenología religiosa y espiritual, lleva con nosotros desde la prehistoria. Que siempre han existido cultos y ritos religiosos y espirituales, buscando la Trascendencia, de una manera o de otra. Ahora, podríamos indicar que desde hace miles de años, han existido experiencias protochamánicas o prototeístas, denominadas de una manera o de otra. Nos guste o disguste. Esta es la realidad. 

También indicar que como cualquier hecho humano, lo religioso-espiritual-sagrado, o todos los nombres que ustedes quieran, es polimórfica en su interpretación y realidad… Que con el componente religioso y espiritual, en mayor o menor grado, existen connotaciones sociales y culturales y económicas y políticas y familiares y…, porque abarca todo el componente humano, lo individual y lo colectivo, lo afectivo y lo intelectual y lo creativo y lo imaginario, lo real y lo posible, el mundo de hoy y el mundo del mañana y el mundo del Mañana o después de esta vida… 

Se calcula que existen unas 4.200 religiones actuales en el mundo, sin olvidar que han existido miles a lo largo del tiempo. Y, que las actuales, la mayoría son derivaciones de las anteriores. Tampoco podemos negar que existe un porcentaje importante de personas, cambian según las cifras, que estarían en un abanico de ateísmo o agnosticismo serio y profundo y, o escepticismo religioso bien asentado. 

El grupo de personas que se denominan no practicantes, por lo general, forman parte de alguna religión, en la que creen más o menos, pero después, por lo general, no practican todas las normas, o todas las normas esenciales, pero casi siempre, siguen creyendo en la religión de su familia o de su ambiente o su sociedad o su cultura… 

Imaginemos que Dios o dios o los dioses o lo sagrado sea una invención o necesidad humana, que no existe ninguna realidad objetiva, que podemos inducir o deducir, con cierta racionalidad de que no existe Dios, de que no aceptamos ninguna tradición religiosa, que no creemos en ninguna Trascendencia, y, que incluso, creemos que podemos demostrar que no existe Dios –cosa, que yo en décadas de estudio de este tema, habiendo leído y estudiado y pensado, muchas pruebas en contra de la existencia de Dios, debo indicar, que ninguna, pienso, ninguna demuestra la no existencia de Dios-. 

Por otro lado, esas cuatro mil religiones, diríamos, que están bajo una quincena de grandes religiones, grandes troncos de las que parten el resto. Pienso que las religiones y sus altos representantes y sus teologías, tienen un deber ante la sociedad y ante la humanidad, de racionalizar sus religiones, depurar los elementos que forman y conforman su religión de variables que no son estrictamente religiosas, que no son totalmente morales y racionales, de costumbres que no son totalmente humanitarias y que diríamos se han ido pegando a lo largo de los siglos, y, de conceptos teóricos o prácticos, que la moral actual filosófico y racional no aceptaría… 

Las religiones y sus responsables, tienen el deber sagrado, si es que creen en Dios, si de verdad creen en Dios, de buscar puentes y vías de tolerancia con el resto de religiones. Que la religión no sea empleada para ir unos hombres contra otros hombres… Pienso que si Dios existe, Dios quiere esta forma de actuación… 

Lo que ha sucedido en el siglo veinte, que varias ideologías sociopolíticas, especialmente, de corte occidental, se instalaron en los poderes máximos del Estado, y, desde esas atalayas, atacaron a las religiones, especialmente, al cristianismo, al menos en Occidente, en Europa, con tal radicalidad, que jamás habríamos asistido los hombres a dicho espectáculo. Hay quién indica, que incluso las persecuciones romanas al cristianismo, fueron más benévolas que las persecuciones que se han montado en el siglo veinte, en el mundo, contra el cristianismo… -según el parecer de muchos especialistas-. 

Si un individuo equis, si un colectivo equis, si una sociedad o parte de una sociedad cree en una religión, sea equis o zeta, una religión que puede llevar con los hombres cientos de años, miles de años, pienso que estén equivocados o acertados, el poder político no tiene derecho de perseguir a esa religión. Los derechos humanos naturales, antes de 1948 estaban ya vigentes. Aunque no es lo mismo perseguir que criticar. El ser humano tiene el deber y el derecho de analizar todas las realidades humanas. Porque a veces, se mezclan y se combinan ambas realidades, una cosa es perseguir a personas por creer en una religión, y, otra es analizar o criticar principios de una religión o de otra… 

Hemos empezado indicando, que la religión, o la interpretación de Dios, como cualquier realidad humana, tiene muchas dimensiones, lo religioso o espiritual en sí, pero también lo económico y lo político y lo moral y lo social y lo… Los humanos no tienen derecho, por alguno de esas variables que no les gusta intentar erradicar una religión. Otra cosa es analizar las religiones e intentar con críticas constructivas que vayan avanzando en sus planteamientos y conocimientos y prácticas. Pero otra es erradicarlas o intentarlo. 

Más triste y trágico, es que unas religiones quieran erradicar a otras religiones. Quizás, quizás en el pasado se podría entender o comprender, o, al menos, ya no podemos hacer nada, contra este fenómeno de hace siglos. Pero ahora repetir esas conductas, no es digno del ser humano. En Europa se respeta a todas las religiones, desearíamos que en todos continentes, también se respetaran todos los hombres de todas las religiones, incluso a los ateos y agnósticos… 

Volver a leer-releer-pensar-repensar-meditar-remeditar los artículos de Trías, es un ejercicio de una enorme necesidad. Con esta columna, ofrezco mi pequeño homenaje a uno de los grandes filósofos de la segunda mitad del siglo veinte en España, alguien que recibió el Premio Nobel de la Filosofía, el Premio Friedrich Nietzsche. 

http://youtube.com/jmmcaminero        © jmm caminero (21-30 marzo 2022 cr). 

Fin artículo 2.954º: “El hambre de los dioses”. 

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