Artículo Periodístico 2.919º: “La esperanza se enflaquece o se engorda”.

Información
jmm caminero 02 Marzo 2022 219 Votos Correo electrónico Imprimir
Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 
social youtube xornalgalicia   feed-image

Hemos olvidado, demasiado y demasiado pronto, lo que durante siglos, se les denominó las virtudes, entre otras, la virtud de la esperanza, la prudencia, la fortaleza… 

En este recorrido por el mundo que voy construyendo, paseándome por mis coetáneos o precedentes, en la columna cultural del periódico, me he topado, otra vez, con el gran Manuel Alcántara (1928-2019), que el destino-azar-suerte le permitió no tener que soportar este enjambre de realidades que es la gran tormenta-nube-huracán-seísmo de la epidemia. Pues en 2004 publicó un artículo titulado El tamaño de la esperanza, en Aehcos Magazine donde nos narra algunas pinceladas sobre la esperanza. 

Quizás, partamos de un concepto erróneo, que es no darnos cuenta, que en cada día/año/década/siglo cada generación, los coetáneos, tienen que sufrir realidades internas y externas, buenas y regulares y malas, nefastas y felices. Esta es la realidad, posiblemente, eterna, eterna desde que el ser humano existe, pero que también le suceden al resto de individuos de todas las especies vivientes, al menos de este planeta rodeado de espacio, sin saber todavía cuales son sus límites. 

Toda persona-individuo y, por consecuencia, colectivo-sociedad, debe saber, que vendrán alegrías y penas. Unas, surgen del propio individuo, otras de las entidades sociales que nos rodean, otras de acontecimientos naturales y de la naturaleza. La mayoría, mezcladas y combinadas, todas esas realidades anteriores. 

Por lo cual, la sociedad-cultura-escuela-familia y, el propio individuo, debería intentar aprender-aprehender, a habitarse de forma más correcta, de saber, que existe el color negro y el verde y el azul y el blando y el rojo y el violeta. Que vivir, es estar en esta infinita mezclas de colores. Que no debe buscar lo negro y gris y marrón, pero le vendrán realidades de esos colores, que otras, serán de/con los colores más brillantes. Pero me temo, que no aprendemos suficiente, ni nos enseña suficientemente, toda la gama de colores, por los cuales nuestro corazón-alma-mente-conciencia, nos irá atravesando y recorriendo y soportando y alegrándonos. Que demasiadas veces, a lo bueno lo llamamos malo, y a lo malo, bueno, que a la persona de buena voluntad, la tenemos como mala, y a la de regular o mala voluntad, como buena… 

Pero también, hay que aprender y aprehender y saber, no buscarse solo a/en uno mismo, solo lo negro, no buscar a/en los otros, cercanos o lejanos, solo lo negro o medio negro o grises tirando a marrones, con añadidos de tristezas. Porque, aunque no gusta oírse-escucharse-pensarse, muchos males, nos los buscamos nosotros a nosotros mismos, si no totalmente, si en una gran parte de la realidad y de lo real… 

Hay que cultivar la espera/esperanza, igual que hacemos con multitud de entidades psicomentales, que nos rodean por fuera y por dentro. Tener espera y esperanza, porque ésta nos permitirá vivir y sobrevivir mejor, lo bueno y lo menos bueno y lo regular y lo malo… A todos, sabemos que nos vienen/vendrán realidades similares, que por lo general, definimos como malas o negativas. También, otras que por lo general son buenas y positivas. Tenemos que aprender a vivir-sobrevivir y volar-nadar en/con ellas. Es nuestra naturaleza y desde nuestra naturaleza y en nuestra naturaleza. 

No entristezcas las pequeñas o medianas alegrías de ti mismo, ni de los demás. Tantos hay que por envidia-avaricia-gula-lujuria-soberbia-vanidad-pereza, entristecen y tapan y esconden y camuflan y matan las pequeñas alegrías de los otros, de si mismos. A veces, también las grandes alegrías. Cuántos hay y en cuántas realidades suceden. Solo el Buen Dios, si existe, un día, supongo nos la recordará, nosotros las recordaremos… Con este axioma-consejo-sentencia, si lo memorizas y como los bóvidos los rumias, habrás avanzado enormemente en tu camino de llenar tu corazón de buena espera y de buena esperanza. Porque habrás quitado de ti mismo, tristezas, porque habrás evitado en ti males, en los próximos males/tristezas, en los lejanos males/penas. Y, si no produces mal/tristezas/penas/angustias, pensamos que los otros, no tendrán que defenderse... habrás criado pequeños árboles y flores y hojas de espera-esperanza, aunque sean pequeñas… 

No somos justos, ni verídicos al juzgar la realidad de los juicios y enunciados. Somos demasiados pesimistas, quizás por desconocimiento de conocimientos o de voluntad o de afectividad o de entendimiento o de formación o de… -No se ofenda, porque no busco, precisamente, esto y eso-. Pero usted aunque vea lo negativo de la vida actual, existen notas negras, no podemos evitarlo, cada año, hay realidades negativas, pero no nos fijamos, en el resto, existen cientos o miles de cosas-realidades-entes buenos y positivos. Es cierto que un trozo de color negro en un cuadro de diez metros cuadrados destaca mucho sobre el resto de todos los colores. Pero, si usted examina, realidad por realidad, usted, salvo en algunos puntos, vive-existe mucho mejor que su abuelo abuela o bisabuelo o bisabuelo de hace cien años… 

Recordemos a Kalil Gibran, que en mis tiempos de joven, tanto se leía: “Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”, que es una versión de la sacrosanta máxima castellana “Después de la noche, siempre viene el día”. O la del viejo y estimado maestro Aristóteles: “La esperanza es el sueño del hombre despierto”. Y, “dónde una puerta se cierra, otra se abre”, de ese ingenioso ingenio de Cervantes. Y, para no ser menos, aporto la mía: “¿la desesperanza que sufres, se debe a hechos reales objetivos, o son, en gran parte, hechos internos de tu situación interior?”. Paz y bien y espera y esperanza… 

http://filosliterarte.blogspot.com.es      © jmm caminero (30 enero-02 marzo 2022 cr). 

Fin artículo 2.919º: “La esperanza se enflaquece o se engorda”. 

campana_de_propinas