Artículo Periodístico 2.882º: “Gastronomía gallega: Orella a feira”.

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jmm caminero 01 Febrero 2022 261 Votos Correo electrónico Imprimir
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Esencialmente es cocer la oreja del cerdo y aliñarla con pimentón y aceite de oliva, con lo cual se produce en el gusto, tres interrelaciones de sabores: el cerdo, el pimentón y el aceite de oliva. Una de las variedades es añadir algunos trozos de patata. 

El ser humano tiene una enorme capacidad de innovar y crear, con lo que tiene al lado. En la comida han sucedido distintos fenómenos, uno la historia, otro, es la energía que se dispone, en la comarca o geografía o en la vivienda familiar, para poder construir un alimento. 

De ambos conjuntos de realidades, se han ido durante siglos y generaciones aquilatando algunos platos, perfeccionándolos. Si la gastronomía popular es tan profunda y esencial, es, entre otros motivos, porque la realidad social humana, ha sido dura y grave y sin compasión, demasiadas veces, escaseaban los alimentos, y, había que aprovechar lo existente, en un entorno, no demasiado amplio a nivel físico y geográfico. 

Por lo cual, la mezcla de ingredientes posibles, económicos y adaptados al clima y la geografía y la estación, además de la cantidad de ellos, la energía que proporciona, y los elementos de añadido disponibles, con ellos, los seres humanos han intentado vivir y sobrevivir. Tener las suficientotes energías para llegar a la semana siguiente, y, al mismo tiempo fuesen lo más agradable posible, porque la comida es un gusto-placer-alegría para la lengua, los ojos, las manos, el descanso, el silencio… 

Las comidas familiares, pobres o ricas, si se han consumido en paz, quedan en la mente-cerebro-conciencia humana, un recuerdo, por lo general de alegría y felicidad, no solo es Proust y sus magdalenas o bollos, sino cada persona, dispone de los suyos. La abuelas por lo general realizan esas sinfonías de platos, mejor que las madres, que un día, se convertirán en abuelas. También los abuelos, en otros tipos de degustaciones, en fiestas de familia, de poblados, de relaciones de descansos festivos, silencios patronales, que desde la noche de la prehistoria tiene muchos fines y metas e intereses. Las mozas y mozos casaderos su oportunidad, los adultos descansar unas horas, y, quién sabe abrir negocios, las ancianas y ancianos, sentirse que su vida debe ser recordada. 

El ser humano es complejo y sencillo. Todo lo que toca, con su mente o sus manos o su corazón, lo convierte en más complejo, o, lo construye o hace más sencillo. Se producen ambos elementos. En las comidas sucede lo mismo. Este elemento de la oreja, puede combinarse en distintas comarcas y distintas tradiciones familiares, con materializaciones y concreciones y cristalizaciones diversas. Pueden echarse grelos, patatas, trozos pequeños del cerdo, algún trozo de carne de vaca, incluso, un trozo o varios de chorizo… 

Qué es la creatividad, la creatividad gastronómica, no solo se produce en una praxis o práctica de realización de un plato, ni siquiera solo en una familia, ni tampoco solo por cocineros con muchas estrellas o tenedores o cucharas, con platos sintéticos o reinterpretaciones, sino también, pueden construirse por un modesto articulista de periódicos digitales… 

El ser humano, ser viviente, animal viviente, necesita energía para vivir-sobrevivir, pero no solo materialmente, sino también social, no solo biológicamente, sino también cultural y espiritualmente. El ser humano, individuo o colectivo o pueblo o sociedad, es un paso de espera y de esperanza por el tiempo, por lo que es, por lo que desea ser, por lo que ha sido, por lo que ha deseado ser. La comida no es solo puramente comida, sino que es belleza, tiene color, tiene formas, tiene presencia de otras personas, se produce en un lugar y tiempo, en aquella mañana o en aquella tarde… 

Cierto es, que como en todo lo que está dentro y fuera de lo humano, es y está con unos límites, no podemos degustar pocos alimentos, porque morimos, no podemos degustar demasiados, porque enfermamos. Siempre en el término medio. Si viniese una civilización extraterrestre, dentro de cien o mil años, quizás, sus fuentes de captación de energía no sean alimentos de base, minerales como la san, vegetales como la infinidad potencial existente en este ovoide que denominamos tierra, ni tampoco energías de otros animales, suponemos habiéndoles dado muerte, con sumo respeto, porque todo ser viviente, merece el respeto humano, la dignidad de animal, porque los animales son seres vivientes y sentientes, y, con racionalidad, les debemos respeto… 

Si nos fijamos bien, esta orellas/orejas con pimentón y aceite de oliva, en su simplicidad, ha llegado a una perfección de lo pequeño, de la minimización de ingredientes, de saborear aspectos diversos. Porque en un trozo de oreja, puede existir más pimentón que en el siguiente, o más gotas de aceite que en el posterior. Por tanto, de alguna manera, se va modulando el sabor en la lengua y cerebro, como si fuesen pequeñas olas que se van acercando a la arena y playa de un sujeto, que si es agradecido, valorará, lo que la Naturaleza le proporciona, lo que la Sociedad le pone a su disposición, lo que el Buen Dios, le sonríe… 

https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero (31 dic. 2021-01 febr. 2022 cr).  

Fin artículo 2.882º: “Gastronomía gallega: Orella a feira”. 

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