Artículo Periodístico 2.720º: “Amarse a uno mismo correctamente”.

Información
jmm caminero 13 Octubre 2021 108 votos - Para Votar tienen que ser usuario registrado
social youtube xornalgalicia   feed-image

La cuestión es si nos amamos a nosotros mismos de forma correcta y adecuada, en verdad-veracidad y en bien-bondad con y hacia nosotros mismos. 

Toda la civilización judeocristiana, por tanto, la occidental esencialmente, tiene grabada en la cabeza-neuronas-cerebro el mandato: “Amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tus fuerzas, con toda tu alma, con toda tu mente… y, al prójimo como a ti mismo”. Utilizando, diríamos una “traducción” al ahora… 

¿Pero la cuestión es sabemos amarnos a nosotros mismos de forma adecuada y correcta, y, cómo podemos saber si nos amamos de forma correcta y adecuada en verdad y en bien-bondad y racionalidad y prudencia…? 

Me he preguntado, sin que suene a blasfemia, ni menos aún a herejía, que quizás, esa formulación anterior bíblica, de la que he expresado diríamos una interpretación, dividida e interrelacionada en dos conceptos o ideas, el amor-amar a Dios, y el amor-amar al prójimo, debería habérsele añadido un tercero, el amor-amar de forma adecuada-correcta-conveniente-prudente en verdad-bondad a uno mismo. 

Pienso, muchas veces, si observas la realidad, de otras personas, de ti mismo, de multitud de hechos y actos en la historia, la historia grande y pequeña, que la mayoría de errores que cometemos, se deben a no disponer de una correcta interrelación entre esos “tres amores-amares”, por indicarlo de alguna manera. O, no amamos correctamente a Dios, o no nos amamos correctamente a nosotros mismos, o no “tratamos-estimamos-empatizamos” correctamente con los otros (es decir, con la propia familia nuclear, la familia más extensa, las personas del trabajo, de la vecindad, del pueblo, etc.). 

Posiblemente, existan más puentes de interrelación entre esas “tres islas”, entre esas concepciones-constructos-arquitecturas del yo y en el yo, ya que si Dios existe, y Dios está en lo profundo de cada ser humano, -sin entrar ahora en el problema del alma-espíritu inmortal-, y si, de verdad sabemos y queremos amarnos a nosotros de forma correcta, y por tanto, también al otro, -en la medida de la prudencia, la racionalidad, el saber ortodoxo y la correspondencia, porque no debes lo mismo a tu hijo que a un desconocido-. 

Olvidamos que no tener una concepción ética-moral correcta y lo más verdadera posible, es una forma no solo de no amar correctamente al Dios existente o posiblemente existente, tampoco al resto de la humanidad, pero tampoco a nosotros mismos. El amarse adecuada y en prudencia y en realidad a sí mismo, es buscar una ética-moral correcta para uno mismo, en primer lugar… 

La cuestión es como interrelacionar estos tres ámbitos-realidades-necesidades, en un mundo actual, de postcapitalismo o neocapitalismo o neoliberalismo, en el que la moralidad-ética de siglos, en muchos sentidos ha desaparecido-extinguido-menguado-disminuido, en una apreciable cantidad de seres humano, y, por tanto, para muchos tú, tú mismo, eres un objeto para obtener algún beneficio, sea sentirse superior a ti, sea económico, sea psicológico, sea de cualquier otro tipo. Cuándo para muchos tú, tú eres un objeto, que te pueden rodear o empalagar de grandes y suaves palabras, pero que existe mucho egocentrismo-egoísmo-inmoralidad-amoralidad-antimoralidad por parte de demasiados individuos-personas… 

La cuestión profunda es que si no te estimas-amas de forma correcta a ti mismo, en verdad o veracidad, con la verdad más ortodoxa del saber más ortodoxo o conjuntos de saberes, difícilmente, podrás estimar de forma correcta a los otros, y darle a cada uno lo que es suyo, al menos, en la fórmula de justicia de Elpidio, el romano. Y, por tanto, tampoco amaras de forma correcta al Ser Infinito o Dios. 

El sistema jurídico, incluso el Constitucional democrático, no es suficiente, para regir-gestionar-organizar la sociedad. La sociedad para que progrese, igual que el motor de un vehículo, necesita el aceite-lubricante de una moral-ética correcta, incluso de una religiosidad-espiritualidad racional y prudente y suficientemente moral, y, todo ello impregnará la sociedad de hábitos-costumbres-usos-actos públicos y colectivos, de forma suficiente-adecuada-correcta-conveniente… 

Existen en el mercado cultural y social, multitud de normas y consejos para amarse correctamente a si mismo. No es la finalidad de este artículo-columna-miniensayo-microensayo dar normas-pautas concretas. Porque la racionalidad y el sentido común y el saber ortodoxo de cada caso-realidad y, por supuesto las circunstancias, son esenciales en la correcta solución de esta temática, que abarca la vida de un ser humano, porque de eso estamos hablando, en definitiva, de la existencialidad-vivencialidad de millones de seres humanos. 

En definitiva, es la esencialidad de lo humano y de la humanidad… pero sí indicar, que si Europa y Occidente, no llega a una armonía, personal y colectiva, entre estos tres conjuntos de realidades, es decir, entre Dios, uno mismo, y los demás, podemos caer en una decadencia que puede durar muchas generaciones, y que producirán enormes sufrimientos, como ya lo estamos viendo y percibiendo. Poner casos y ejemplos, sería innecesario, porque solo hay que mirar por la ventana del propio corazón y de los otros… Paz y bien y verdad. 

http://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm © jmm caminero (06-13 oct. 2021 cr). 

Fin artículo 2.720º: “Amarse a uno mismo correctamente”. 

campana_de_propinas