El Tribunal Superior de Justicia de Madrid condena a la Benemérita a indemnizar a un agente por el uso de su vehículo particular

Información
Jurídico 05 Febrero 2022 522 Votos Correo electrónico Imprimir
Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 
social youtube xornalgalicia   feed-image

Citroen Guardia Civil 1Los servicios jurídicos de AEGC logran una sentencia excepcional. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid condena a la Benemérita a indemnizar a un agente por el uso de su vehículo particular y a computar como horas de servicio el tiempo de desplazamiento.

Los servicios jurídicos de AEGC logran una sentencia excepcional. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid condena a la Benemérita a indemnizar a un agente por el uso de su vehículo particular y a computar como horas de servicio el tiempo de desplazamiento.

La Sección Sexta de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJM acaba de dictar una sentencia en la que deja en un mal lugar a la Guardia Civil y a su “política” de utilizar recursos ajenos en beneficio propio. Una sentencia en la que la jueza estima toda la demanda interpuesta contra del Resolución contra el Coronel Jefe Accidental de la Zona de Madrid quien en agosto de 2020 desestimó la petición de un agente madrileño en el que se le reclamaba gastos de kilometraje llevados a cabo en su vehículo particular y el cómputo como horas de servicio el tiempo empleado para trasladarse del Puesto de Loeches al de Campo Real.


Los hechos se remontan a enero de 2017 cuando de la noche a la mañana los guardias destinados en el Acuartelamiento de Loeches se encontraron con que las dependencias oficiales de atención al ciudadano del puesto quedaban clausuradas “temporalmente” (siguen cerradas a día de hoy) por el mal estado del cuartel, no así las viviendas destinadas a los guardias. Desde esa fecha a los agentes se les ordenó comenzar y finalizar su servicio en el Puesto de Campo Real, aunque eso sí, todos los componentes, 12 en total, seguían llevando a cabo sus funciones de seguridad ciudadana en la demarcación de Loeches. Una insólita situación que obligaba a los guardias cada día a coger su coche particular desplazarse más de 20 kilómetros a Campo Real para inmediatamente volver al punto de partida pero ya en vehículo oficial. Una situación absurda que remedió el Capitán de la Compañía ordenando que aunque las dependencia oficiales de atención al ciudadano estuvieran cerradas los coches oficiales se quedarán en Loeches donde había que prestar servicio. Esta situación duró el tiempo que duró el Capitán en su puesto, hasta julio de ese mismo año, cuando llegó un nuevo responsable que volvió a la idea original: los vehículos oficiales a Campo Real y los guardias que se busquen la vida mientras dure la “eventualidad”. En total más de cuatro años que terminaron con la marcha de más del 80% del puesto, lo que supuso un deterioro del servicio ya que los nuevos agentes desconocían la demarcación, pero eso sí la Guardia Civil, con la coletilla de servicio temporal desde Campo Real, se ponía una buena venda ante posibles reclamaciones. Como la que AEGC ha defendido en la Sección Sexta de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJM donde hemos pedido que se reconozca el derecho a ser indemnizado nuestro asociado por el uso de su vehículo particular para desplazarse hasta Campo Real y que se le computen como horas de servicio el tiempo empleado en los desplazamientos de ida y de vuelta a su lugar de servicio, que todos estos años ha seguido siendo Loeches, donde el agente tenía fijado su lugar de residencia en el mismo Puesto. La jueza no sólo nos ha dado la razón en nuestra reclamación, con carácter retroactivo, sino que además ha condenado en costas a la Guardia Civil.


Para AEGC esta sentencia es importante por reconocer los derechos del agente, pero también porque deja a la luz la injusta forma de actuar de la Benemérita, porque cuando el Puesto de Loeches comenzó a perder personal a los que llegaban cubriendo las vacantes ya se les dejaba bien claro por escrito la situación “eventual” en la que iban a estar y ellos al firmar el destino aceptaban las condiciones. Es decir, sabían perfectamente que la situación en la que habían quedado los componentes de Loeches no era justa y que les iba a suponer un quebranto económico. Porque han sido más de cuatro años de eventualidad, con más de 40 kilómetros diarios de desplazamiento con el gasto que eso supone en gasolina y mantenimiento de vehículo, a lo que hay que añadir las horas extras que se ha estado ahorrando la Guardia Civil al negarse a computar como tiempo de servicio el empleado en el desplazamiento.
En AEGC hoy estamos satisfechos porque la Justicia ha hecho JUSTICIA pero ¿cuántos guardias civiles se encuentran en esta misma situación y cuánto se ahorra la Guardia Civil vulnerando los derechos de estos servidores públicos?